Tras múltiples transbordos injustificados he decidido volver a afincarme en un blog a modo de fútil pasatiempo, ese es el termino popular, yo lo suelo llamar “matanza de tiempo”.La denominación depende de la concepción del concepto “día” etc que tengamos y de si tenemos índole psicopática o no. Por supuesto, esto es tan pretencioso como se puede pensar a priori: aspiro a que mi blog se convierta en una autentica piedra de toque de la cultura popular. Tal vez se deba sencillamente a que mi listín telefónico aglutina insignes nombres como Benjamín Franklin, Isaac Newton, Centro De Conservación Del Cerebro De Einstein (CDCDCDE, que bonito e impactante) y en los tiempos recientes he tenido la indulgencia y la consideración suficiente como para incluir a Maximiliano Arellano en un modesto y parco alarde de buenos modales. Claro que al tratarse de la única excepción en este magistral compendio de personajes por el mero hecho de albergar orgullosamente la condición de “ser vivo” he optado por momificarle en defecto de que se sintiera descolocado en un grupo que comparten estereotipos comunes y cambian cromos Panini de los mismos. Vaya, demasiados datos por proporcionar y el mismo tamaño craneal para almacenarlas. Cuando ocurre esto usualmente lo solvento con algún tema aleatorio de los Kinks. ¿Aleatorio por que? Bueno, me gusta pensar que hay formas de otorgar un momentáneo suspense a mi trivial existencia como Homo Sappiens, es decir, ubicada exactamente en la raza autosituada como centro del Universo. Al lucubrar acerca de esto ya siento una trascendencia que me desborda y sobrecoge ineludiblemente, que gran raza. Claro que a hay sub-razas, es decir, razas despreciables y repugnantes como pudieran ser los judíos para el legado imperecedero de Hitler, cuyo grandilocuente sentido estético le aboco a empapelar (entre otras cosas) con carteles antisemitas las calles de Viena, una ciudad que disponía de una prospera población judia antes de la guerra , osease (si, si: osease),ante guerram, ante belicum y demás improvisaciones latinas apócrifas que surquen vuestra lucida mente de aplicados estudiantes. No hace mucho que me adentre frenéticamente en el perverso mundo de los Kinks y ha sido como una especia de autoafirmación ¿De que? Bueno eso no os concierne (como el resto de lo aquí escrito). Por cierto, en el curso de este postrer transbordo (como diría vaya usted a saber quien. Oh, por Zeus, he sido yo) he visualizado un curioso dato, y es que en el ya de por si extraño apartado de “Tipo de persona” te ofrecían las perturbadoras opciones de “Hombre” “Mujer” (y aquí viene lo perturbador) “Otros”.Joder (PARENTAL ADVISORY: EXPLICIT CONTENT), la nave del misterio y los fanzines al estilo “Mas Alla” estan sumiendo a esta generaciones post-capitalistas en una deplorable espiral decadente. Pero la gente digna y honorable se preocupa únicamente por el mas acá. Puede que cumpláis el segundo requisito pero los primeros calificativos no están al alcance de vuestra mediocre capacidad adquisitiva, sois simples egocéntricos centralizados que se dedican obsesivamente a mimar su ego. Yo al mio suelo alimentarlo con Kellogs, exije colchones Pikolin y siente una ira patológica (nada que ver con la logistica de esas aves acuaticas denominadas tiernamente cua cua y mas adelante pato) hacia las enciclopedias que tenia como lectura de cabecera Bill Gates en su prolífica e idílica infancia. Concluyo este post aquí y ahora mientras me jacto irreprimiblemente de la virtud de la brevedad, parafraseando vaya usted a saber quien.